Se está haciendo tarde.
¿Alguien nos reclamará alguna vez? ¿O quizá
no nos necesitan para nada?
Si alguien cree que hay respuestas sencillas para estas preguntas, no las ha entendido ni tampoco ha entendido los tiempos en los que vivimos. Ésta es una época, como dijo Herman Hesse, "en la que toda una generación está atrapada... entre dos edades, dos estilos de vida, con la consecuente pérdida de toda posibilidad de entenderse así misma y tener normas, a qué atenerse, ni seguridad, ni una simple aquiescencia".


